15 abril, 2013 | Escrito por Mar Chorda

Sevilla, capital de la comunidad autónoma de Andalucía, cuenta con aproximadamente 700.000 habitantes, siendo con ello la ciudad más poblada de dicha región. El centro histórico de Sevilla es el más grande de España, alberga diversos monumentos que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad y su puerto es uno de los pocos puertos fluviales que existen en el país.

La influencia musulmana está presente en la arquitectura local, pese a que también hayan reminiscencias de otras culturas. Monumentos como la Catedral, los Reales Alcázares y el Archivo de Indias, han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

La Catedral es de estilo gótico y se encuentra complementado por la Giralda, el famoso campanario de Sevilla. Tiene 98,50 metros de altura y 24 campanas. Fue durante siglos la torre más alta de España y hoy en día es una de las más famosas del país.

Por su parte, los Reales Alcázares, son un conjunto arquitectónico marcado por la tradición de diferentes corrientes. Sus palacios y las murallas que los rodean han vivido diferentes etapas desde su construcción, pasando por el mudéjar y gótico, hasta el renacentista o barroco.

El  Archivo de Indias, por su parte, es un edificio en el que se almacenaban todos los documentos que hacían referencia a la administración de las colonias españolas. Ya desde 1785 empiezan a llegar los primeros documentos y a día de hoy es el archivo más importante que refleja la presencia de España en América y Filipinas.

Quien va a Sevilla, tiene que pasar por la Plaza de España, el segundo monumento más visitado de la ciudad. Se construyó con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929 y entre sus curiosidades, destaca que en su interior alberga un canal navegable y cabe la posibilidad de alquilar barcas para dar un paseo. En sus bancos se pueden observar dedicatorias a todas las ciudades de España.

La Torre del Oro, que debe su nombre a los reflejos dorados de los azulejos de su primitivo recubrimiento, también es de visita obligatoria. Se trata de una torre albarrana, es decir, que forma parte de un recinto fortificado porque su función era defensiva.

La Plaza de toros de la Maestranza es, sin duda, una de las plazas taurinas más características de España. En su creación se conjugaron elementos tardo-barrocos, típicos de las segunda mitad del siglo XVIII. En su alrededor podréis admirar estatuas de los toreros sevillanos que más han triunfado en el lugar.

Además, la Casa de Pilatos es el palacio más elegante que podéis encontrar en Sevilla, después de los Reales Alcázares. Lleva este nombre porque se creó un Via Crucis, que dicen fue el origen de la tan famosa Semana Santa sevillana.

Sevilla es una ciudad de una gran tradición religiosa y cuenta con numerosas Iglesias, pero si hay una que destaca por encima de las otras, esa es la Macarena. Se trata de una basílica donde se alberga la imagen de la Virgen de la Esperanza Macarena, estandarte del fervor de los sevillanos. 


Entre sus barrios más importantes encontraréis el de Santa Cruz, Triana, o la Alameda – San Lorenzo.  El primero de ello es perfecto para callejear y descubrir las típicas casas blancas con patios interiores. Se puede decir que es la esencia de Sevilla y vale la pena que os perdáis y disfrutéis de la Andalucía más profunda.

También Triana, con una tradición marinera y su puente de Isabel II, es perfecto para perderse. En la calle Betis se puede disfrutar de una de las vistas panorámicas más bellas de la ciudad, el río y del puente.

En el Arenal, antiguo brazo del río Betis, destacan monumentos como las Columnas de Hércules y la Casa de las Sirenas, palacete de estilo afrancesado hoy recuperado como Centro Social.

Esperemos que  disfrutéis de la estancia en Sevilla.

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