25 diciembre, 2013 | Escrito por Elena Vernich
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Ya ha llegado la Navidad y, con ella, los mercadillos. Esta es una época estupenda para visitar algunas ciudades europeas con un encanto especial ya que, como cada año por estas fechas, las ciudades se impregnan de luz, color y una aparente armonía. No importa el frío que haga, nadie quiere perderse los cautivadores mercados navideños.

dusseldorfmercadillo

Uno de los más famosos de Europa es el de Viena. La ciudad entera se llena de numerosos mercadillos, pero sin duda el más grande y espectacular es el de la Rathausplatz, donde se encuentra el ayuntamiento. Pasea por sus calles engalanadas y llenas de casetas que ofrecen todo tipo de productos relacionados con la Navidad, respostería típica austríaca y bebidas calientes para combatir el frío, como el Punch. Además, la ciudad se llena de música a través de múltiples conciertos que se programan para estas fechas. Otro de los mercadillos que vale la pena visitar en la ciudad es el de Ehrenhof por su excepcional localización con el palacio de Schönbrunn como paisaje de fondo.

vienamercadillo

Nos trasladamos ahora a la fría Estonia, en Tallin encontramos uno de los mercados más singulares. En su centro histórico, uno de los mejor conservados de Europa y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la ciudad ha conseguido crear una atmósfera ideal para la época de Adviento.  Más de medio centenar de puestos de artesanía y especialidades locales se reúnen frente al ayuntamiento alrededor de un enorme árbol de Navidad en la Raekoja Plats. Numerosos coros alrededor de la ciudad y una visita de Papá Noel, hacen que se convierta en una experiencia mágica para los más pequeños. Y para combatir las gélidas temperaturas encontramos una amplia oferta gastronómica para todos los gustos, eso sí, siempre acompañado del tradicional vino caliente, que hace maravillas a la hora de entrar en calor. Sin duda, este mercadillo te conquistará con su atmósfera de lo más íntima y romántica.

Tallin Navidad

No podía quedar atrás la capital de Europa. En Bruselas casi 250 puestecitos de madera crean un mágico recorrido de dos kilómetros que va desde la espectacular Grand Place hasta la acogedora plaza de Sainte Catherine. Si eres goloso, este es tu destino ideal, ¡podrás ponerte las botas con el famoso chocolate belga! Aunque tal vez prefieras esperar y dejarlo como postre, ya que la amplia oferta gastronómica del mercadillo no tiene desperdicio.  Prueba los tradicionales gofres y la exquisita cerveza flamenca para disfrutar del sabor de la auténtica Navidad belga. Disfruta también de un buen vino caliente mientras contemplas los desfiles y espectáculos musicales,  hazte fotos con el emblemático edificio de la Bourse totalmente adornado, súbete a la gran noria iluminada en Sainte Catherine o lánzate a patinar sobre hielo en la pista que instalan cada año en el Marché aux Poissons. También en Amberes, Gante y, en especial, la medieval Brujas encontrarás mercadillos llenos de encanto de los que llevarte un muy buen recuerdo con sus calles iluminadas y sus canales.

grandplace

Alemania se ha coronado como  el país que alberga los mercadillos más populares, millones de personas aprovechan estas fiestas para visitar las distintas ferias del país germano. Y no en vano ha cultivado esta reputación, el de la ciudad alemana de Dresde es el mercado más antiguo de Europa, cuyo orígen se sitúa a principios del siglo XV. En el Striezelmarkt podemos encontrar las tradicionales räuchermänner, figuras de madera en forma de fumador de pipa en las que se colocan velas aromáticas, y cascanueces, además de degustar las especialidades locales. No puedes irte sin probar los pflaumentoffel -dulces de ciruela pasa- ni el famoso pastel de Navidad Dresde Atollen.

dresde

El folklore es el gran protagonista en Budapest. Su mercado, en la plaza Vörösmarty para impregnarse del espíritu navideño. Una de sus peculiaridades es el gran calendario de Adviento que preside el mercado y en el que, desde el día 1 de diciembre va descubriéndose una ventana para contar los días que faltan para  Navidad.  En la ceremonia de inaguración un gran espectáculo de luces y música hechiza a todo aquel que se acerque a la zona. En sus casetas podremos probar especialidades húngaras como el strudel, vino Tocai y el langos, al tiempo que disfrutamos de los corales, marionetas y grupos de danzas que nos introducen en la música popular.

budapest

1 Comentario

  1. Nombre: dice:

    muy interesante

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