3 septiembre, 2013 | Escrito por Andrea López

¿Ya le has dicho a tus bolsillos que quieres irte de vacaciones? Seguro que no se lo han tomado demasiado bien. Y es que la decisión de pasar unos días fuera de casa puede suponer un gran golpe para tu economía.

Pero no todo es negro o blanco, y teniendo en cuenta algunos consejos podrás irte donde tú quieras sin tener que privarte a la vuelta del café de bar por las mañanas.

Hay que tener en cuenta que en un viaje, ya sea largo o corto, influyen muchos factores: alojamiento, comida, visitas, compras, etc. Pero no te quedes con la parte negativa de todo esto, y piensa que cuantos más factores existan más se podrá recortar de cada uno de ellos.

Consejos:

1.- Compra con antelación. Tener las fechas claras para realizar un viaje es un gran punto a favor. Si te gustas planificar los días, las semanas y los meses estás de suerte, porque las agencias de viaje, las compañías de transportes y los hoteles suelen ofrecer precios muy asequibles para compras a largo plazo.

2.- Compra a última hora. Si por el contrario eres más impulsivo y te gusta aquello de “pensado y hecho”, también hay ofertas de viajes a última hora que pueden salirte mucho más baratas de lo que constaría habitualmente. Es arriesgado pero también una buena opción a tener en cuenta.

3.- Busca y compara. Es un trabajo costoso y no del todo sencillo, pues buscar y comparar precios a veces puede desquiciarnos. Pero quedarse con las primeras opciones, al menos en el caso de nuestras vacaciones, es un error, ya que siempre pueden aparecer ofertas de última hora o productos más rentables. Apuntar los precios en una libreta, las promociones y otros factores económicos es un buen comienzo.

4.- Redes de intercambio. No hay que olvidar los programas como Erasmus, Mi casa tu casa, Travelers for travelers, etc. Gracias a comunidades como estas puedes intercambiarte por otra persona que desee cambiarse por ti. Ya sabes: yo en tu casa y tú en la mía, gratis.

5.- Transporte público. Ni taxis ni coches de alquiler. Lo más económico para nuestras vacaciones es el metro, el bus y otros servicios públicos.

6.- Comida barata. Evita los restaurantes turísticos y similares. Los precios allí son más altos. Opta por los lugares a los que acuden las personas que residen en el lugar donde haces tus vacaciones. Acude a los supermercados y compra allí la comida a la hora del tentenpié. Piensa que una barra de pan y un trozo de queso delante de un atardecer en la montaña es algo inolvidable, y también barato.

7.- Bonos de descuento. Sobre todo para los transportes. Si vas a estar en la ciudad o pueblo que hayas escogido durante una semana y necesitas transporte público pregunta en el hotel, o a las personas que veas por la calle si existe algún tipo de bono de viajes, normalmente resulta mucho más barato. Lo mismo ocurre con los bonos para visitas guiadas a algunos museos y lugares culturales.

8.- Disfruta de lo gratis. No olvides que el hecho de ir a cenar a un restaurante caro y prestigioso no significa la felicidad. A veces es más agradable un picnic a la luz de las velas sobre la arena de playa que el ir y venir de los camareros estresados. También es recomendable informarse bien de los monumentos y museos que abren sus puertas de forma gratuita. Podemos ahorrar una gran suma de dinero.

9.- Olvídate de los recuerdos. Llevar souvenirs para toda la familia es un gasto que si no podemos permitirnos es apropiado que no lo hagamos. Cuando llegues de nuevo a tu casa cuéntales tus experiencias, la cultura del lugar en el que has estado, enséñales tus fotos, y muéstrate relajado y tranquilo tras tus vacaciones. Seguro que eso les gusta más que cualquier figura de porcelana o imán para la nevera.

10.- Hotel o apartamento. Si lo que buscas es un hotel porque no quieres tener ocupaciones domésticas ten en cuenta las estrellas del mismo y la pensión. Si vas a un sitio de montaña, por ejemplo, ten en cuenta que puedes comer en cualquier merendero rodeado de un bonito paraje con un poco de comida de algún supermercado. A veces puede ser más rentable que contratar media pensión, o incluso pensión completa. Si vas a un apartamento opta por la comida más económica. No obstante, las ofertas pueden ayudarte a decidir comparando los precios.

Teniendo en cuesta estos consejos y algunos que se te puedan ocurrir, puedes pasar más días fuera de casa de los que pensabas.

¡Pasa un buen viaje!

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