19 noviembre, 2014 | Escrito por Amparo Moreno

La Graciosa, conocida también como la octava isla canaria, se encuentra en el extremo norte al este del archipiélago canario, separada por un poco más de un kilómetro de Lanzarote. Esta pequeña isla cuenta con unas seis playas verdaderamente increíbles, de arena dorada y aguas cristalinas, enmarcadas en un lugar idílico.

gdo43ahv74691

La única forma de acceso hasta La Graciosa es por mar y desde el puerto de Órzola, al norte de Lanzarote. Existen dos compañías de barcos de línea regular y durante la travesía se disfruta de unas espectaculares vistas del Risco de Famara, siempre que lo permiten las olas de hasta cuatro metros de altura.

20110728235940-la-graciosa-3-or

Todos los ‘gracioseros’ viven en Caleta del Sebo y desde siempre, se han dedicado a la pesca. Por ello es habitual ver llegar al puerto pequeñas embarcaciones cargadas con gran variedad de pescado fresco, que posteriormente limpian y preparan en la misma orilla junto a las numerosas gaviotas.

caeñta seboda-cortc3a9s

Si nos movemos un poco más al este, hallaremos el pequeño poblado de Pedro Barba, que se ha convertido en zona de veraneo de algunas familias y que cuenta con una agradable y visitada playa.

playas-de-la-isla-de-la-graciosa-en-las-canarias2

Sin embargo, lo que todavía falta en La Graciosa, y no precisamente por falta de recursos, son las carreteras asfaltadas. De este modo, al no haber asfalto, tampoco hay coches, a excepción de seis taxis todoterreno, por lo que la bicicleta se ha convertido en la opción de transporte más atractiva. Gracias a este transporte ecológico se ha convertido en la isla de las bicicletas.

1415275478_982946_1415275701_noticia_grande

Un buen lugar para ir pedaleando es la playa de las Conchas, la más bella de las playas ubicada al norte de la isla, a cinco kilómetros largos de Caleta del Sebo. Arena dorada y un mar color turquesa forman 600 metros para disfrutar, junto al volcán Montaña Bermeja y el islote Montaña Clara, ambos de color rojizo.

las-conchas

Desde allí se puede volver bordeando la playa de la Lambra, que no es de arena como parece, sino de minúsculas conchas, y por las soledades de Pedro Barba. En total son 15 kilómetros de recorrido en los que visitar algunos de los mejores rincones de la pequeña isla.

Otro día se puede ir pedaleando en bicicleta a la punta contraria, la del Pobre, ubicada a unos siete kilómetros de la Caleta del Sebo, para admirar el volcán Montaña Amarilla, con sus toboganes, olas, espigones o bañeras de gigantes. No hay nada comparable a este impresionante paisaje esculpido en las Islas Canarias.

playas-amarilla-04@2x

En cambio, a las playas que se extienden al suroeste de Caleta del Sebo, es ecir, la del Salado o la de la Francesa, no se debe ir en bicicleta, ya que la pista es muy arenosa y las ruedas se hunden en ella cada vez que se pedalea. Así que es obligado ir a pie, por la pista o por la misma orilla, mientras se admira el cielo en el horizonte.

2

La maravillosa isla de La Graciosa tiene los fondos submarinos de mayor biodiversidad de las Islas Canarias, así como ocho figuras de protección y reconocimiento, desde Parque Natural hasta Reserva de la Biosfera. Un lugar, sin duda alguna, sorprendentemente mágico.

la-graciosa-canarias

Si lo que buscáis son actividades diferentes, en el puerto ofrecen salidas de buceo y excursiones en barco alrededor de La Graciosa y a las islas menores que forman con ella el llamado archipiélago Chinijo: Montaña Clara, Alegranza, el Roque del Este y el del Oeste.

74938314

¡Nos vemos allí!

Deja tu comentario