9 diciembre, 2014 | Escrito por Amparo Moreno
Recomendar25,"og_object"

Vista panorámica de Edimburgo
 

La capital de Escocia es una ciudad única, uno de esos lugares que vale la pena visitar si tienes unos días para escapar de la rutina. Edimburgo está lleno de callecitas empedradas que te remontan a tiempos pasados, antiguos edificios señoriales y está compuesto por diferentes puntos que son el escenario de legendarias historias de terror, además de gran oferta cultural con muchos museos interesantes.

Para nuestro destino necesitaremos una buena chaqueta y un paraguas, ya que el clima no es precisamente cálido, las nubes y lluvias están prácticamente siempre presentes pero esto aporta un encanto especial a la ciudad porque le da un toque tenebroso. Podríamos relacionar esto con que reciba el apodo de “Auld Reekie” (vieja chimenea), por la gran cantidad de chimeneas que calentaban las casas.

casas_piedras_edimburgo_gr

Infinitos rincones son los que valdría la pena visitar, pero teniendo en cuenta que el tiempo no es ilimitado, vamos a priorizar los mas importantes.

Comenzaremos con el Castillo de Edimburgo, uno de los lugares más representativos de la ciudad y también de los más visitados. Se trata de una antigua fortaleza situada en la colina de Castle Hill a una altura que ofrece magníficas vistas del centro de la ciudad.

Castillo de Edimburgo

 

La Catedral de San Giles, que así se llama a pesar de carecer de obispo, fue construida sobre un antiguo santuario para ser consagrada al patrón de los leprosos. El edificio ha sufrido diferentes cambios a lo largo de su historia, lo que hace que ahora podamos apreciar restos de diferentes épocas. La reforma más grande fue cuando la iglesia se incendió enel siglo XV y se volvió a construir con estilo gótico.

Catedral de San Giles

 

Otro lugar que no nos podemos perder es el Museo del Montículo, se trata un museo que cuenta la historia del Banco de Escocia y se encuentra en el mismo. Vale la pena además poder disfrutar de su arquitectura y su iluminación nocturna desde Princess Street.

Banco de Escocia, donde además se encuentra el museo del Montículo

Y no nos olvidamos del monumento a Scott, un alto monumento creado en honor al escritor Sil Walter Scott al que los que no tengan vértigo podrán subir hasta lo más alto de este y disfrutar de unas maravillosas vistas del centro de la ciudad.

Monumento a Scott

Para buenas vistas no podemos dejar de disfrutar de Calton Hill, la colina más famosa de Edimburgo, también llamada “la Atenas del Norte” por sus majestuosos monumentos.

Calton Hill

Podremos visitar también al famoso monstruo del lago Ness, a un par de horas de nuestro destino, pero a pesar de la distancia valdrá la pena ya que es muy famoso por el mito de poseer una criatura extraña llamada Nessi. Mucha gente asegura su existencia afirmando que lo han visto.

Lago Ness, donde se encuentra la mítica ciatura Nessi

Por último, para los más valientes, las noches en Edimburgo traen diversos tours de fantasmas donde podremos descubrir cada historia terrorífica que trae cada rincón de esta encantada ciudad.

No te pierdas la experiencia de estos lugares y de los muchos más que componen esta ciudad, además de su deliciosa gastronomía, la gente y las tradiciones. Y en agosto, además de un clima menos frío, podrás disfrutar de el Festival Internacional de Edimburgo, donde gente de todas partes del mundo acude a disfrutar, durante tres semanas, de la mejor música, ópera, teatro y baile internacional.

El kilt, la prenda más típica en escocia: una falda llevada por hombres

Festival Internacional de Edimburgo

Deja tu comentario