30 agosto, 2013 | Escrito por Mireya Lázaro

¿Te has decidido a visitar la capital europea? Si estas de camino hacia otro lugar y has hecho una parada express o ido de visita rápida de algún familiar o amigo y no tienes mucho tiempo, te advertimos que Bruselas no es una ciudad para disfrutar en solo día, pero aún así puedes recorrerte los lugares más emblemáticas en solo 24 horas.

Bruselas es un lugar con encanto que fascina desde el primer momento en que lo pisas. Tiene esa magia de las ciudades del antigua continente donde se respira magnificencia.

Si acabas de llegar quizás estés como loco por ver el famoso Manneken Pis, se trata de uno de los símbolos de la ciudad y es fácilmente localizable por la multitud de gente entorno a él. Y es que no penséis encontraros con un niño gigante, es un pequeño niño de tan solo 50 centímetros que está realizando sus actividades, creando una fuente de los más curiosa. Y si este te ha impactado, muchos se quedan sin visitar a su homónima Jenneken Pis, una niña que también aparece realizando ‘pis’.

maneken

Pero, de camino a este pequeño monumento, te recomendamos un paseo por la Grand Place. Sin duda es un lugar que impacta por lo grande que es y la majestuosidad de sus edificios. El edificio más impresionante es el Ayuntamiento que preside el lugar, data de 1455.

grandplace

Otro lugar increíblemente bello es el Arco del Cincuentenario. Se trata de una construcción que conmemora los 50 años de Bélgica como Estado y está coronado por un enorme Arco del Triunfo presidido por una cuádriga de bronce. La panorámica desde la cima del lugar no tiene desperdicio, y subir es totalmente gratis. Además por los alrededores hay parques estupendos y muy verdes, sobre todo si viajas en otoño el contraste de las hojas amarillas de los árboles y el verde de la hierba es espectacular.

cincuentenario

El Palacio Real es otra visita obligada. A pesar de que ya no funciona como residencia de la familia real belga, su interior sigue siendo todo un lujo. Fue mandado construir por el rey Guillermo XIX y desde entonces ha sufrido algunas modificaciones.

palacioreal

Y que sería de un viaje a Bruselas sin ver el Atomium. Tendrás que perder un poco de tiempo, puesto que está alejado. Sin embargo, la visita merece del todo la pena. Se trata de un construcción en forma de átomo que conmemora la Exposición Universal de Bruselas en 1.958. De día impacta, aunque de noche es precioso verlo iluminado. Además, puedes subir y ver la ciudad desde lo alto de este átomo gigante.

atomium

Y por supuesto, una visita a la capital europea no puede acabar sin probar su magnífico chocolate o sus gofres gigantes. Y acompañarlo todo de una buena cerveza belga, tienes 450 variedades donde elegir.

gofres

¡Buen viaje!

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